Voy a comenzar ésto como corresponde: ¿Un suceso fuera de lo habitual?, podría ser...
Pero no. Ésto ya dejó de ser fuera de lo común.
Otra vez me he quedado en la casa por razones evitables. Perdí otro pase escolar, ayer en la noche. Y con éste, que nisiquiera me pertenecía, sumo 5 en 3 años. Demasiados para mi gusto. Toda mi preocupación al andar en la calle, la conciencia de la tarjetita metida en tal o cual bolsillo, se me van a la cresta cuando me duermo en la micro porque voy cansada. Maldigo al transantiago. Maldigo a la burocracia también. Maldigo al guardia-pikachu de la estación Salvador, que miró cuánto saldo le quedaba a la tarjetita luego de sonar el infame "bip", y se dió cuenta de que yo había pagado cero. Y que el pase no era mío.
Mi hermana me va a matar.
jueves, 13 de septiembre de 2007
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